Comunicación Presidencial, manipulación de masas

Comunicación Presidencial

«Se puede engañar a todo el pueblo parte del tiempo, y a parte del pueblo todo el tiempo; pero no se puede engañar a todo el pueblo todo el tiempo.»

Abraham Lincoln (1809-1865)

El manejo de la comunicación presidencial desde la mañanera ha sido todo un éxito para los fines del Presidente, la mañanera a 4 años de su instalación es la herramienta más poderosa para la manipulación de las masas.

La comunicación gubernamental había cambiado desde los 3 sexenios anteriores a AMLO, las estructuras unidireccionales de los aparatos mediáticos al servicio del Estado habían dejado de ser funcionales para establecer la opinión pública y con ello gestionar la imagen de los Gobiernos.

El Objetivo de toda comunicación gubernamental debe ser asociar al Gobernante con el Ciudadano en una idea común de la realidad del entorno, para ello el Gobierno tiene dos vías; por un lado, debe decir “cómo es que la gestión de gobierno está impactando de forma positiva en la vida de las personas; y por otro debe informar “cómo pueden las personas acceder a los apoyos o trámites gubernamentales producto de su gestión”, lo demás son presunciones y autoelogios tendientes a prefabricar la legitimidad.

En cualquiera de estos dos casos la comunicación gubernamental es asumida sólo como un ingrediente de la administración pública. En el actual gobierno la televisión y las benditas redes sociales son el medio de comunicación de masas por excelencia, la repetición del mensaje logra permear a la conversación pública y gestionar desde ahí las mentiras, los datos falsos, los autoelogios y las informaciones triunfalistas de un gobierno, que según ellos, nunca se equivocan, nunca cometen errores, todo lo que hacen es perfecto. Lo que sucede en la realidad es incierto, las personas creen lo que se transmite en la mañanera, aun cuando no perciben los logros gubernamentales en su propio contexto, ya que una cosa es estar convencido de que el presidente está haciendo bien las cosas y otra es tener las pruebas, elementos o la propia vivencia de que así es.

Las masas viven con la idea de que las cosas están bien en otro lugar que simplemente no les ha tocado verlo pero en la mañanera les platican que así es, eso crea un imaginario colectivo que genera percepción de que en la realidad todo está bien.

En el pasado el Presidente era poco visible y sus apariciones implicaban una “cadena nacional”, este protocolo suponía que, cuando el Presidente de la República tenía algo que decir era verdaderamente importante y de relevancia NACIONAL, los periodistas importantes eran una extensión del aparato gubernamental, y a partir de ello se podía gestionar la opinión pública.

La mañanera es una comunicación totalmente táctica que logra un control total sobre los medios de comunicación masiva y los mensajes presidenciales, una comunicación tan engañosa como la de los Gobiernos más priistas que tuvimos en el pasado esta comunicación permitió, por mencionar algunos ejemplos, que el Gobierno de Miguel de la Madrid nunca diera una cifra oficial de muertos en el terremoto de 1985, o que nunca se diera una correcta explicación de la caída del sistema en 1988, o una versión convincente del asesinato de Colosio. ¿Quién puede negar la idea de que el Programa Social llamado Solidaridad, que instauró el Presidente Carlos Salinas de Gortari, remozó y permitió la construcción de escuelas, deportivos, calles y avenidas “por todo lo largo y ancho del País”? Pocos lo vieron, pero todos los percibimos.

La comunicación de gobierno implica una visión estratégica y no sólo táctica, debe ser parte del sistema de gobierno y no una herramienta al servicio de este, comunicar bien es una parte de gobernar bien.

Por otro lado, la comunicación de gobierno debe siempre buscar un acercamiento con la ciudadanía y ser un elemento fundamental en la resolución de conflictos con los grupos antagónicos.

Los gobiernos de todo el mundo cometen un gran error, siempre quieren ser el gobierno perfecto, presentan sus mejores cifras, informes maquillados, juegos de palabras, frases que acomodan y estilizan la realidad para que se vea perfecta y se cubra el error.

El presidente sabe que es posible mantener el discurso de perfección en los medios tradicionales para crear buena percepción, que es posible pensar que las redes sociales se van a volcar a replicar ese mensaje, y que es posible engañar o manipular a la Ciudadanía, luego entonces, ¿Qué pasa en la Presidencia?

La estrategia de la comunicación presidencial es manipular mediante mensajes repetitivos de que todo está bien, es evidente el esfuerzo por mantener a toda costa la figura presidencial inequívoca y del Gobierno con anuncios optimistas, es evidente que lo que parecen ocurrencias en la comunicación presidencial son verdaderas tácticas de comunicación y desvío de atención, es evidente que entienden de redes sociales y conversación ciudadana.

La mañanera pretende hacer del gobierno un producto milagro, tal vez hay que asumir que si no hay nada negativo que comunicar es porque nos están engañando, tan increíble es que todo sea bueno como que todo sea malo.

En síntesis; la comunicación presidencial desde la mañanera es tan buena que permite falsear la realidad, mentir, engañar y manipular sin que nada le pase a la popularidad presidencial, a 4 años del gobierno sabemos que eso no va a cambiar, veremos si el próximo presidente destapa lo que este gobierno ha tapado para mantener su proyecto en el Gobierno.

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Alfredo Salazar Olivera

Consultor en Comunicación Política y Corporativa

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