Comunicación Gubernamental, el autoengaño…

El problema es que la comunicación gubernamental es reducida comúnmente a hacer comunicados o boletines de prensa autoelogiantes y tratar de llevar una buena relación con los medios a fin de evitar el golpeteo y la crítica.
Encargar a un periodista el manejo de toda la oficina de comunicación social es equivalente a encargar a una enfermera o un paramédico una cirugía de corazón abierto, el tema es el mismo pero el grado de especialidad es abismal.